Cansados después de un partido de “futbol ”, todos los muchachos que están recostados contra los muros de cemento del famoso puente JATANCA de ese bello pueblito “SAN PEDRO DE LLOC” donde suceden todas estas historias y que ahora dichos actores me obligan a narrar y narrar ...como si al hacerlo nos hace revivir un pasado hermoso y que en ese entonces la HISTORIA esa señora vieja se confabulaba con nosotros para darse gusto y acompañarnos a todos en nuestra juventud, tal ves lo hacía obedeciendo a ese hermano suyo el FUTURO, que impaciente espera que llegue su momento para actuar en la vida como quien saca un libro viejo y nos mira la cara, para decirnos ¡YA LO SABÍA YO!......YA LO SABÍA......
Ahora le doy gusto, ..está bien...pero el no sabe lo que es el PRESENTE ese medio hermano suyo, nunca lo
dejará pasar para saborear la realidad de la vida.! Pobre FUTURO.! Solo sabe todo pero de oídas
He aquí la historia del amigo que jugaba muy bien al “futbol”.y se ganó todas las medallas que como premio le dio la vida....
“CAÑENGO” era el mote que le pusimos los que jugábamos con él , en la cancha de tierra, era un maestro con la pelota de trapo y la tapia que limitaba dicha Cancha” era su compinche para hacer los goles, la pelota era de color negro por que la ropa que toda su familia usaba era de ese color...a mi me extrañaba sobremanera de que esa familia siempre paraba de luto, en el norte los lutos eran de cinco y siete años en esos tiempos.
Nosotros le pusimos CAÑENGO por que era un poquito gangoso cuando hablaba y además siempre jadeaba cuando hablaba, cuando le preguntábamos ¿donde vas? él respondía con ese sonido inteligible y nasal..” ... al cañe gio”, quería decir colegio , y como tal.....le pusimos CAÑENGO por que además era bajito y prieto, casi negrito pero
con el pelo bien lacio, su verdadero nombre era GRIMALDO TORRES
Por el año 1946 las calles de SAN PEDRO DE LLOC eran muy pocas las empedradas o asfaltadas, a nosotros nos tocó vivir en las de tierra, por suerte eran las ideales para practicar el futbol el único obstáculo eran los burros que venían con la leña., no habían árbitros.. los arcos eran dos piedras y un montoncito de tierra ... el arco era sagrado...teníamos un arquero muy bajito, así nunca había goles ..por que se decía ¡ MUY ALTO.!... y se respetaba la palabra del arquero...nuestro arquero se llamaba “CHOCHOCA” era un serranito de CAJAMARCA, parecía una bola de sebo, fuerte, soportaba todas las pataditas ansiosas de hacer el gol, tenía las piernas chuecas que daban risa y apetecía hacer un gol en ese arco.......
A la voz de PENAL ... CAÑENGO sabía que había llegado su oportunidad de convertir y corría a acomodar en un morrito de tierra la pelotita de trapo....se escuchaba a una cuadra el griterío de GOL..
Si quiere el relato completo , pidameló a doncharlesatlas@hotmail.com

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